Antes que otra cosa suceda quiero desear un feliz inicio de vacaciones a todos aquellos estudiantes que dedican una gran parte de su tiempo a reforzar sus aprendizaje con méritos propios.
Primeramente es importante mencionar que cualquier persona que este leyendo estas líneas, es un estudiante que día a día sigue aprendiendo algo, no se necesita un aula para poder aprender, sino que de manera pragmática y empírica nos enriquecemos de conocimiento.
Voy hablar en este breve espacio de dos aprendizajes que a mi corta edad me han permitido experimentar, aprendizaje como padre de familia y como estudiante.
Ser un estudiante, no necesariamente significa obtener as más altas calificaciones, que un margen de comparación no sirven de referencia para saber quien en realidad es más listo que otro, todos aprendemos de diferentes manera y hay demasiados escritos que sustentan mi postura, sin embargo en un campo de acción más corto, ser estudiante te permite conocer más y más de nuevos temas que sean de nuestro interés, es una sed que nuca terminamos de saciar, es un hambre que nunca terminamos de satisfacer, es un vicio que se vuelve más, más y más arraigado a nuestra persona. En esta parte como estudiante es necesario tener indicadores que nos permitan medir nuestro punto de inicio y nuestro punto de llegada, hacia donde queremos llegar comparándonos con grandes ilustres o personajes que han marcado cierta trayectoria académica, por ejemplo en mi caso mi punto de llegada y comparación es el mismisimo Pepe Mujica ex presidente de Uruguay, no necesariamente comparto todas su ideología pero si me identifico con el título de uno de los libro que lo lleva como imagen de portada, Una oveja negra al poder.
Nunca absolutamente nunca dejaremos de ser estudiantes, si somos nuevos en algún puesto de trabajo, las primeras semanas estamos atentos de como funciona el sistema para después nosotros solos desenvolvernos en ese entorno.
Por otra parte, sin ser meramente un conocimiento científico por que si bien es cierto, nadie nos enseña a ser padres, solo nuestro pensamiento crítico que a lo largo de nuestra vida vamos formando, juzgamos a las personas que fueron nuestros padres sin ningún derecho de hacerlo, sin embargo en edades tempranas de nuestra vida juramos en algún momento de arrebato no ser como ellos, pero la realidad es que nuestro subconsciente teniendo una pequeña oportunidad muestra con nuestras acciones aquello que juramos nunca ser. Es importante que en este proceso de enseñanza como padres sepamos adecuarlos al contexto social que estamos viviendo, los tiempos van cambiando, las demandas en gustos, ideologías y demás situaciones como religiosas y sociales también sufren cambios, por eso he aquí la pregunta que en algún momento nos hemos formulado ¿cómo puedo ser un buen padre? y la respuesta es muy ambigua, justamente hoy por la mañana antes de levantarme de mi cama leí un frase que un gran amigo me envió y más o menos describía que gracias a nuestros padres es que estamos en donde estamos el día de hoy, ajustándonos a esas reglas de tiempo para llegada, limitaciones en salidas con amigos, exigencias en como vestir, hablar y comportarnos es que somos las personas que marcamos la diferencia. Ser padre es algo que transmitimos de nuestra manera de ser y me queda claro que todos nos esforzamos por ser lo mejores en una competencia con nosotros mismos.
Antes de finalizar, quiero dejar claro lo importante que es dar gracias a Dios, ser humildes y reconocer que necesitamos de esa fe para seguir adelante en momentos difíciles y si eres ateo, como dijera un gran evangelizador católico, "mínimo da gracias a la vida, no seas mal agradecido".
Primeramente es importante mencionar que cualquier persona que este leyendo estas líneas, es un estudiante que día a día sigue aprendiendo algo, no se necesita un aula para poder aprender, sino que de manera pragmática y empírica nos enriquecemos de conocimiento.
Voy hablar en este breve espacio de dos aprendizajes que a mi corta edad me han permitido experimentar, aprendizaje como padre de familia y como estudiante.
Ser un estudiante, no necesariamente significa obtener as más altas calificaciones, que un margen de comparación no sirven de referencia para saber quien en realidad es más listo que otro, todos aprendemos de diferentes manera y hay demasiados escritos que sustentan mi postura, sin embargo en un campo de acción más corto, ser estudiante te permite conocer más y más de nuevos temas que sean de nuestro interés, es una sed que nuca terminamos de saciar, es un hambre que nunca terminamos de satisfacer, es un vicio que se vuelve más, más y más arraigado a nuestra persona. En esta parte como estudiante es necesario tener indicadores que nos permitan medir nuestro punto de inicio y nuestro punto de llegada, hacia donde queremos llegar comparándonos con grandes ilustres o personajes que han marcado cierta trayectoria académica, por ejemplo en mi caso mi punto de llegada y comparación es el mismisimo Pepe Mujica ex presidente de Uruguay, no necesariamente comparto todas su ideología pero si me identifico con el título de uno de los libro que lo lleva como imagen de portada, Una oveja negra al poder.
Nunca absolutamente nunca dejaremos de ser estudiantes, si somos nuevos en algún puesto de trabajo, las primeras semanas estamos atentos de como funciona el sistema para después nosotros solos desenvolvernos en ese entorno.
Por otra parte, sin ser meramente un conocimiento científico por que si bien es cierto, nadie nos enseña a ser padres, solo nuestro pensamiento crítico que a lo largo de nuestra vida vamos formando, juzgamos a las personas que fueron nuestros padres sin ningún derecho de hacerlo, sin embargo en edades tempranas de nuestra vida juramos en algún momento de arrebato no ser como ellos, pero la realidad es que nuestro subconsciente teniendo una pequeña oportunidad muestra con nuestras acciones aquello que juramos nunca ser. Es importante que en este proceso de enseñanza como padres sepamos adecuarlos al contexto social que estamos viviendo, los tiempos van cambiando, las demandas en gustos, ideologías y demás situaciones como religiosas y sociales también sufren cambios, por eso he aquí la pregunta que en algún momento nos hemos formulado ¿cómo puedo ser un buen padre? y la respuesta es muy ambigua, justamente hoy por la mañana antes de levantarme de mi cama leí un frase que un gran amigo me envió y más o menos describía que gracias a nuestros padres es que estamos en donde estamos el día de hoy, ajustándonos a esas reglas de tiempo para llegada, limitaciones en salidas con amigos, exigencias en como vestir, hablar y comportarnos es que somos las personas que marcamos la diferencia. Ser padre es algo que transmitimos de nuestra manera de ser y me queda claro que todos nos esforzamos por ser lo mejores en una competencia con nosotros mismos.
Antes de finalizar, quiero dejar claro lo importante que es dar gracias a Dios, ser humildes y reconocer que necesitamos de esa fe para seguir adelante en momentos difíciles y si eres ateo, como dijera un gran evangelizador católico, "mínimo da gracias a la vida, no seas mal agradecido".
Muy interesante lo que planteas. Es la vida, las circunstancias, las experiencias y los conocimientos adquiridos en el aula, lo que hace que uno vaya enriqueciéndose de conocimientos buenos o malos, que después, nos llevan a madurar para saber que decisiones y actitudes tomar para beneficio nuestro. Los aprendizajes siempre estarán presentes día a día en nuestra existencia. La educación recibida en casa, también contribuye a la esencia del ser. Los padres siempre quieren lo mejor para los hijos, aunque se sabe que se educa por instinto y corazón. Excelente tu opinión y perspectiva. Muchas felicidades!!!
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