Últimamente, se ha romantizado demasiado la parte humanista de la sociedad, esto es un discurso con un mal enfoque, mi punto de vista en este pensamiento es sobre el hecho de que se ha estado acostumbrando a que la sociedad que cuando alguien necesita algo, siempre o la mayoría de las veces se trata de estar a la disposición de ellas para ayudar o realizar alguna actividad con ellas, pero hay muchas veces en las que también es muy sano, hablando desde el punto de vista de salud mental y emocional, decir NO a ciertas y cuáles cosas que nosotros simplemente queramos.
A lo largo de mi vida, poco a poco he aprendido a poner límites con la gente que me rodea, tanto profesional como personalmente. El venir de un núcleo familiar de clase social media, me permitió ser formado a estar siempre a disposición de ayudar a las demás personas, pero, con el tiempo, esto no es sano en el 100% de las cosas, a veces es justo y necesario decir NO, y no por motivos emocionales, simplemente porque no nace ayudar o hacer alguna actividad, y ¿eso es malo?, considero que no, al contrario, considero que es bueno comenzar a poner límites para disfrutar de una paz mental.
El aprender a decir NO, es algo que debemos poner en práctica como sociedad, y más aún, también entender que cuando alguien nos dice NO, no por eso dejará de ser parte de nuestro núcleo cercano de familiares o amigos, debemos de concientizar que cuando alguien dice que no, es sano y sin juzgar sus motivos respetar esa decisión.
Desde mi punto de vista muy personal, manifiesto que es importante educar a nuestros hijos bajo la idea de que cuando NO quieran saludar a una persona, no quieran convivir con alguna persona, debemos de respetar su espacio y romper esos paradigmas como por ejemplo el saludar a las personas de beso en la mejilla y abrazo, si no quiere saludar a una persona está bien, si no quiere convivir con otra persona, también está bien, solo que nosotros como padres con un juicio más imparcial y desde una perspectiva de educar y formar, debemos saber poner límites con ellos. No quiero que se malinterpreten mis palabras, ojo, no se trata de formar individuos groseros, berrinchudos y/o sin empatía, pero, sí, de formar jóvenes con la capacidad de decidir por sí solos, que no crezcan creyendo que es normal decir SI a los jefes, decir SI a decisiones laborales por evitar pronunciarse ante una mala decisión. Los tiempos actuales son difíciles y constantemente cambiantes, las redes sociales cada vez nos inundan más, por lo tanto, debemos estar preparados para esos nuevos jóvenes desde un punto emocional, social y humanista.
El NO, es una palabra tan sencilla e importante que no la valoramos, invito a mi audiencia a poner esto en práctica y también los invito a ponerse en los zapatos de la otra persona, saber respetar el espacio y los límites que ella ponga, ¿está mal decir NO quiero trabajar tiempo extra?, ¿está mal decir NO a tu jefe para una actividad extralaboral?, ¿está mal NO querer ayudar a un amigo?, muchas de las veces las organizaciones sienten que son dueños de nuestro tiempo, incluso también algunos familiares y amigos, claro que no, aprender a decir NO estoy seguro de que nos hará ser un trabajador que ponga límites, un gerente que administre mejor sus actividades, un mejor ser humano para la familia y amigos.
Estoy seguro de que seré el blanco de muchos comentarios, así que los invito a manifestarse. Déjame tu opinión al respecto y dime ¿cuál es tu opinión sobre decir NO?
Bendiciones mi gente, recuerden agradecer por lo más simple de la vida, como, por ejemplo, por el simple hecho de despertar y poder ver el cielo.
A mí me gustó mucho lo que dice y estoy totalmente de acuerdo, yo crecí con la idea de que decir “no” era de gente mala porque cuando alguien necesitaba algo ya fuera ayuda, cosas o incluso dinero yo sentía que tenía que decir que sí para no verme “gacha” o egoísta y la verdad es que muchas personas se aprovechaban de eso...
ResponderEliminarCon el tiempo fui aprendiendo poquito a poquito que también tengo derecho a decir que no aunque todavía me cuesta muchísimo incluso he tenido que aprender a soportar que me llamen amargada, mala amiga, egoísta o que digan que “ya cambié” simplemente por poner límites.
Y algo que todavía me pasa es que cuando quiero decir que no termino justificándome demasiado siento que tengo que dar mil explicaciones para que la otra persona entienda que no lo hago por mala onda cuando en realidad no debería necesitar una excusa para decir “no quiero”, “no puedo” o simplemente “no”.
Creo que muchas veces confundimos ser buenas personas con estar siempre disponibles para los demás y no es lo mismo puedes tener empatía querer a tus amigos y ayudar a tu familia pero también puedes estar cansada, no tener dinero, no tener tiempo o simplemente no tener ganas de hacer algo y eso no te convierte en una mala persona.
Para mí aprender a decir “no” también ha sido aprender a quererme un poquito más todavía estoy en proceso pero creo que es necesario entender que poner límites no significa dejar de ser buena persona; significa recordar que nosotros también importamos...
Hola Valeria. Gracias por tus comentarios.
ResponderEliminarMe identifico mucho contigo, para mi fue difícil comenzar a decir que no, todavía batallo, pero esto se trata de avanzar y ser mejor. Primero eres tú, después tú y al último tú.
Saludos.