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Un día moriré, pero los demás no.

Les platicaré mi caso, no quiero generalizar. Existen noches en las que el pensamiento de que un día moriré me quita el sueño, no se si a alguien más le pase, pero en lo personal, hay noches en las que este pensamiento me agobia, me retira de las manos de Morfeo y me traslada a la suavidad de mi cama contemplando el foco que queda justo en medio de mi habitación. 

Que difícil es pensar que un día vamos a morir, es algo que tenemos completamente garantizado, pero, ¿cuándo? Eh ahí el detalle, dijera Mario Moreno, no sabemos cuándo va a llegar ese día que dejaremos este mundo terrenal para vivir en el recuerdo de los seres que nos quisieron. 

Hay algo que mucha gente todavía en 2022 no cree, una enfermedad psicológica llamada “Depresión”, mucha, pero demasiada actualmente no cree en la existencia de esta enfermedad, piensan que la gente que padece depresión con un simple “ey, échale ganas” se sentirá mejor. Esto es algo en lo cual creo y conozco del poder que tiene para llevarnos a escenarios imaginarios en nuestra mente. Creo que esta depresión tiene que ver mucho con el pensar que un día moriré. Lo que si debemos tener claro, es que hay días malos y otros días buenos, pero esos días malos, se deben dejar ahí en días malos.

Creo que nunca estaremos preparados para dejar este mundo. Si recuerdan, en 2020 se leía muchas noticas con fallecimientos de gente cercana, gente incluso de nuestra edad o más jóvenes, yo me pregunto, ¿y los sueños de esas personas?, los sueños por comprar un carro nuevo, los sueños por casarse con el amor de su vida, los sueños por ver crecer y jugar con los nietos, ¿dónde van esos sueños de las personas que fallecen?, simplemente se esfuman, se pierden, nunca podrán realizarse, entonces, ahí es donde me pregunto ¿quién me garantiza que mañana estaré vivo? ¿quién me garantiza que podré ver crecer a mis hijos? ¿quién me garantiza que conoceré a mis nietos? Estas son solo algunas preguntas que me han quitado el sueño, sin embargo, hay algo más poderoso que la idea de que algún día moriré, y se llama Dios. 

Quienes me siguen en mi blog, y han leído algún post anterior, saben que soy un hombre de fe, firme creyente de una Deidad Superior y que su nombre es Jesús, que murió por mi, por mis pecados.

Las noches que me atormenta el pensamiento de que un día moriré, solo me resta encomendarme a Dios, confiar en su voluntad y no en la mía. Dejar que todo fluya es lo mejor, hay cosas que no podré cambiar, por más que quiera, trato de corregir lo que está en mis manos para darle un nuevo rumbo a la vida que comparto en familia. 

Creanme que es muy difícil pensar que un día no estaré y no podré ver más a mi esposa e hijos, padres y hermano, pero, no se cuando va a pasar, por lo que solo me resta amar, convivir con ellos, disfrutar, claro, cuidarme en todo lo que me sea posible, para que ese día tarde mucho pero mucho en llegar, pero les repito, que no se haga mi voluntad sino la de Dios. 

Un día moriré, pero los demás no. Es algo que tenemos que aprender a vivir con eso, recuerdan la escena de Los Vengadores donde Hulk menciona que aprende a vivir con su enojo, es algo parecido, debemos aprender a convivir con la muerte, está más cerca de lo que nosotros pensamos y creemos, el procrastinar demasiado las cosas con el tiempo cobra factura, así que he aprendido a vivir con esa idea, pero gracias a Dios, hoy no fue el día en que moriré, tengo muchos días vividos, muchos recuerdos compartidos, muchas experiencias que me enriquecen para entablar una buena conversación, a veces simplemente como cultura general. 

Un día moriré, pero los demás no, es para todos aquellos que han pensado similar a mi, a los que tienen a veces esa idea que los atormenta, les paso el tip, lo que a mi me funcionó es creer en Dios y que él hará maravillas en mi, lo demás solo pasará y no podré hacer nada, eso si, trato de agradecerle por todo cuanto tengo y cuanto soy. 

Doy gracias a Dios, por todos los días que he vivido, solo un día moriré, pero tengo muchísimos más días en los que no he muerto, eso si, morimos cuando nadie nos recuerda, cuando no vivimos en el recuerdo de las personas con quienes compartimos bellos momentos. 

Comentarios

  1. Solo un día moriré y no puedo ver pasar la vida sin vivirla, hay tanto por hacer para disfrutarla. Y siempre he admirado tu forma de querer disfrutar el día a día, sin rutinas.
    Dijo una persona que ya vivió 80 años, para morir nacimos, así que dejemos todo a la voluntad de Dios.

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