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Una coincidencia perfecta

Una coincidencia perfecta. Título que tengo más de un año imaginando la manera de como voy a plasmar la idea que tengo en mi cabeza en solo unas cuantas líneas. 

Quiero comenzar, contextualizando mis anteriores publicaciones sobre el día que vamos a morir y la manera tan rápida en la que vivimos, tienen una ligera conexión con lo anterior. 

Una coincidencia, de acuerdo con la Real Academia Española, la define como el momento en que el que ocurre un suceso y dos o más acciones interactúan entre sí, un ejemplo sería cuando vas en el autobús con rumbo a tu trabajo y te topas a un compañero de escuela, es una coincidencia, ya que de tantos autobuses, tantas rutas y tantos horarios, fue ese donde se encontraron. 

Bueno, partiendo del contexto anterior, la coincidencia perfecta quiero concebirla como todo lo que ocurrió detrás de ese suceso para que la acción de coincidir sucediera. 

Últimamente, he observado que hay muchos accidentes, y hablo de manera general, no solo viales, sino también accidentes de trabajo, accidentes en las escuelas, accidentes dentro de nuestro hogar y cualquier otro tipo de accidente que se les venga a la mente, mi reflexión comienza con esa interrogante de ¿qué tuvo que suceder antes, para que ese accidente sucediera?, y mi respuesta es tan sencilla, esto es una coincidencia perfecta. 

Al ponerme un poco más filosófico y reflexivo, el día en que te enfrentas a un accidente vehicular será una coincidencia perfecta con otro vehículo, cuántas mañanas tuvieron que pasar de la forma en que sucedieron, cuántos días de lluvia, cuántos días de sol, los instantes perdidos en regresar de tu vehículo a casa por haber olvidado tu teléfono celular, y curiosamente en ese momento tan exacto sucediera el acontecimiento de un choque, es curioso si nos ponemos analizar todo lo que ocurrió detrás, un poco de reflexión, ¿no creen? 

Bueno, también es plantear la idea de la coincidencia perfecta para poder encontrar al amor de tu vida, tus papás y los papás de tu pareja, donde tuvieron que estar, donde tuvieron que crecer para que se coincidiera en el mismo espacio, escuela, trabajo, fiesta u otro lugar, para que se diera esa mágica conexión, históricamente que tuvo que pasar con cada árbol genealógico para que llegara el punto de la conexión y se unieran, es curioso y simple a la vez esto que les escribo. 

Todavía más simple, el hecho de estar sentado donde nos encontramos leyendo esto, que sucesos anteriores tuvieron que pasar para encontrarnos en estas condiciones, todo ocurrió de manera perfecta, llamándolo mejor, tuvo que ocurrir esa coincidencia perfecta, estar en el momento y en el sitio indicado, el día indicado. 

Es simple como esto me pone a reflexionar durante el momento de encontrarme gozando de un plato de cereal acompañado de mi esposa e hijos, todo lo que tuvo que suceder años atrás para estar sentados en esa mesa los 4 y disfrutar de ese momento tan efímero y volátil. 

No quiero avanzar y dejar de lado a esas amistades que nos rodean, esas nuevas y viejas amistades que nos acompañan, lo que tuvo que suceder para coincidir y mantenerse vigente al paso del tiempo, fueron nada más y nada menos que una coincidencia perfecta, estar en la escuela indicada o en el lugar indicado para que la relación de amistad se fuera materializando.

Encontrar el momento de la coincidencia perfecta para el día de nuestra muerte, también me pone a pensar, los años y los momentos vividos para que todo llegue a un punto de encuentro final con la tan esperada y segura muerte que nos espera. Curioso, ¿no creen?

Solo queda disfrutar de esas coincidencias perfectas que nos regala la vida día con día, aprovechar y disfrutar de las pequeñas cosas, alguna vez una persona muy amada por mí (si lo lees, tú sabes quién eres) me dijo: los pequeños detalles hacen grandes cosas, así que no esperemos una coincidencia perfecta, sino que disfrutemos de lo más sencillo que podemos encontrar en nuestro día.

Comentarios

  1. Esas coincidencias perfectas yo les llamo Diocidencias porque solo el creador ha puesto cada momento exacto para que todo suceda.

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